El comité de padres

En nuestro grupo scout San Pablo, que está próximo a cumplir el medio siglo de funcionamiento, desde sus inicios allá por 1973, siempre se empleó la expresión «la gran familia scout» para integrar a todos los relacionados con la vida del grupo, además de los propios chavales y sus jefes («responsables» tenemos que decir ahora).

Miembros de esa familia scout siempre fueron, por supuesto, los padres (*). No hay familia sin padres.

En el asociacionismo juvenil, y particularmente en el movimiento scout, la adecuada participación de los padres en la vida de los grupos es un elemento, determinante e imprescindible, sin el cual la dinámica del método scout (y me atrevería a decir que de cualquier otro método educativo) no sería óptima ni se alcanzarían su mejores metas.

Sin duda, en gran medida gracias a la continuada participación en los grupos de los padres de las sucesivas generaciones de scouts, éstos pueden realizar su actividad.

El comité de padres apoya y respalda la acción de los responsables del grupo que pueden desentenderse de gran parte de la labor administrativa y logística, inevitable en la vida de cualquier grupo, para dedicarse a sus actividades con los chavales.

Cicular. Revista del Grupo San Pablo. Portadas en varios aniversarios.

En una sociedad equilibrada deben ser los padres, con su participación activa, los principales promotores de los movimientos juveniles. Ellos como responsables finales de la educación de sus hijos, son los que primero toman conciencia de la imperiosa necesidad de que sus hijos aprendan y ejerciten las habilidades de la vida en comunidad, de las relaciones con los demás, con su grupo de relación. Experimentando su autonomía creciente. Desarrollando la creatividad más allá del marco estrecho y limitado de la casa familiar. Aprendiendo a vivir en equipo, a respetar y compartir el espacio de los demás, de sus iguales. Descubriendo la naturaleza y nuestra capacidad de interrelación con ella. Descubriendo el mundo y la sociedad humana, la cercana primero, y toda ella después, en un camino progresivo en compañía de otros, como ellos mismos, y de la mano de unos jóvenes, responsables y comprometidos, cercanos y conocedores de su propio lenguaje, en un ambiente amable y protegido por … los padres… por esa gran familia scout.

Padres que se organizan y encauzan esa labor a través del comité. Del comité de padres.

Y ¿Cómo funciona un comité de padres? Esto está muy claro actualmente, pero hace cincuenta años, en este país, las cosas eran bastante diferentes. Ahora tenemos esa experiencia acumulada que facilita todo, pero al comienzo… ¿Cómo empezó a funcionar aquel primer comité de padres del grupo San Pablo a mediados de los 70 del siglo pasado?

Fotografia en b/n edición especial numerada conmemoratíva del decimo aniversario deo Grupo San Pablo 1983

Eran los últimos años de un largo periodo de un regimen de libertades incompletas y controladas en los que, precisamente, no se había fomentado la vida grupal (más bien al contrario), aparte de la propia afín al régimen político impuesto. El asociacionismo de todo tipo requería de muchos visados previos para poder ejercitarse «legalmente» y de cualquier forma era visto con desconfianza.

Sólo al amparo de una pequeña parte de la Iglesia -la que había «oido» las nuevas ideas y la apertura del Concilio Vaticano II (1962-1965) y se atrevía a ponerlas en práctica, sin aspavientos, en aquella España de los 70- surgía un Movimiento Scout Católico MSC (Scouts Católicos Españoles SCE, ¡muy al principio!) a imagen y siguiendo el modelo del movimiento francés.

Pequeños grupos al amparo de colegios y parroquias iniciaron su aventura, casi clandestina, en Barcelona y Madrid principalmente, aunque no solo. En nuestro caso de la mano de los PP Agustinos que supieron superar los no pocos inconvenientes y la propia oposición interna inicial. ¿Cómo apoyar a un grupo de chavales adolescentes (sólo chicos, lo de la coeducación aún no había llegado), animados por otros con sólo unos años más -no mucho más maduros-, a los que muchas veces ni se les veía en la misa dominical?. Pero lo consiguieron.

Y parte no poco importante del éxito, fue sin duda, el ganarse a los padres. A aquéllos primeros padres que, sin ninguna experiencia previa, apostaron por dar su tiempo, su energía, y como demostraron reiteradamente, su enorme pasión por contribuir a la formación de su hijos y de la gran familia scout.

Y lo de «familia», con el paso de los años, ya no es sólo un eufemismo. Nietos de aquellos padres son los que ya pasaron por el grupo o mantienen aún su relación contribuyendo como responsables.

Ellos, muchos de ellos, ya no están…. El paso de los años, impone su ley… Ellos que fueron scouts desde el principio aún sin saberlo, ahora acampan juntos… para siempre.

Mencionarlos aquí, aún a riesgo de olvidar a alguno, a los padres pioneros que con su apoyo, participación y entusiasmo hicieron posible que el Grupos Scout San Pablo y su gran familia creciera, pretende ser sólo un pequeño homenaje en su recuerdo: Francisco Carmona, Carlos Cremades, Jaime Cuevas, Manuel Gómez, Joseba Ibarmía, Jose Manuel Iglesia, Manuel Iglesias, Mariano Magister, Antonio Ortega, Antonio Pulido, Nicolás Sanchez, Antonio Trives…

¡Buena caza!


(*) Dónde se pone «padres» hablamos, de ambos progenitores, de ellos y de ellas. De igual forma que cuando decimos «chavales», o «chicos» o «scouts». Nos negamos a emplear el «os/as», «es/as» ni el ilegible «@», aún sabiendo el riesgo que corremos.

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About Jose Ramón Iglesia

Inquieto e interesado en casi todo...
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5 Responses to El comité de padres

  1. En el año 81 empezó la aventura de mi Grupo Scout Antares, y desde el principio el comité de padres fue un pilar importantísimo para su desarrollo… de hecho, a los pocos años al comité de padres lo empezamos a denominar Patrulla Elefantes. Quizá algún día también debiera hacer una crónica de aquellos año.
    Muchas gracias, Lagarto Astuto. Una entrada emocionante.

    • Gracias a ti por tu comentario.
      No dejes de escribir esa crónica de vuestra Patrulla Elefantes, será muy interesante y recordarles una satisfacción.
      Además es necesario que los padres “de ahora”, nuestros hijos, aprendan lo que sus abuelos (y sus padres) hicieron, y lo apliquen con “nuestros nietos”. ¿Se entiende el juego de palabras?

  2. Avatar de mntxka mntxka dice:

    Muchas gracias por este artículo emocionante, ¡qué nostalgia!
    Sobre el nombre de «padres», está muy bien puesto para lo que era entonces: varones 100%, tal como los citas. Esta circunstancia merece una reflexión sobre cómo era la sociedad española en la generación anterior y el papel asignado a la mujer hasta hace muy poco.
    Un avance extraordinario gracias a muchos esfuerzos, para empezar el de las propias mujeres. Hasta el lenguaje inclusivo tiene un pequeño papel educativo en favor de los cambios sociales. Tampoco cuesta tanto decir comité de padres y madres, todo ayuda. Es similar a pasar de «jefes» a «responsables» y ahora a «kraal», el lenguaje es parte esencial de los valores.

    Y sobre el papel de este comité en el grupo San Pablo y en todos los que conozco, opino que sigue sin resolverse del todo. Es una pena que no pueda aportar más que logística y cierto aval ante el colegio o nuevas familias o algunas mediaciones en conflictos. Habría que conseguir mayor involucración en temas educativos, pero ya hemos visto que es complicado por ambas partes (Kraal y comité). Si en casi 50 años no se ha podido, será como el chiste … pero eso ya no lo veré yo.

    Un abrazo

    • Gracias José por tus siempre interesantes comentarios que ponen un contrapunto valioso a lo que escribo.
      Los años no pasan en balde y nosotros que ya somos «personas mayores» vamos viendo las cosas de manera diferente. La que se hubiera montado en el kraal de hace treinta y tantos años si los padres hubieran querido meterse en «temas educativos». No poco cuidado tenían que tener. ¡Menudos éramos!. Sobre todo en los primeros años.
      Sin embargo, ahora coincido contigo en lo que dices y de hecho, es uno de los dos mensajes que quería destacar en mi escrito. Los padres de ahora, que ya son nuestros hijos (¡desde luego los míos, y a vosotros poco os falta!) deberían involucrarse más en los grupos, también en los temas educativos. Pero supongo que se encontrarán también con la oposición de los kraales actuales, como apuntas.
      En fin lo que sea será, y nosotros que lo veamos.
      Y el otro es un pequeño recuerdo de aquellos padres pioneros que ya no estan entre nosotros y que, sin duda, con sus aportaciones y entusiamo, dejaron este mundo en mejores condiciones que como lo encontraron…
      ¡Un abrazo y buena caza!

      (Nota: me permití editar tus comentarios y reducirlos a uno sólo como supongo querrías haberlo hecho)

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