Escribo esto a principios de las navidades del año 2020 (el ¿primero? de la pandemia). Por sugerencia de mi mujer, estoy montando el árbol de navidad y para ponerme en situación, me he puesto un “youtube” de “christmas song’s” (hay que ponerlo justo en inglés para que no os confundáis con nuestros villancicos…, mucho menos “exultantes” y generadores de endorfinas).

Y en esta tesitura … pienso en lo curiosos que somos los humanos. Ya lo destacan Harari y otros autores, en sus libros y lo hemos comentado aquí antes. Ya lo dice la “liturgia” de estos días: felicitaos todos, quereos mucho, alegraos más, amaos, reunios, regalaos, y también acordaos de los demás (aunque eso quizás un poco menos) …
Todos esos sentimientos y buenas sensaciones, tienen que ser así y ahora. Es una explosión colectiva de jubilo y emociones ¡a la orden!
Siempre me ha irritado esa falta de espontaneidad “navideña”, “la felicidad por coj…”. Y no estoy hablando de la comercialización de las fiestas que viene a ser un añadido factor multiplicador de la irritación mencionada.
Sin embargo, los años que uno ya calza nos enseñan muchas cosas al respecto. La espontaneidad existe… ¿existe?.

¿Qué ocurriría si las fiestas, o cualquier otro evento periódico de los que llenan nuestros calendarios, -ahora todos los días lo son de “algo”-, fueran “espontáneos”? Pues que no se celebrarían.
No tendríamos fiestas, ni celebraciones, ni fechas señaladas… ni sus ritos.
Definitivamente, la espontaneidad no existe, al menos en éstos asuntos.

El término liturgia, copiando de la wikipedia, proviene del latín liturgīa (liturguía), que a su vez proviene del griego λειτουργία (leitourguía), con el significado general de «servicio público», y literal de «obra del pueblo». Y como siempre las palabras nos dicen mucho.
Realmente la sociedad necesita de la liturgia, de los ritos a fecha fija que el calendario nos recuerda. Si no estamos perdidos.
Si dejaramos a la espontaneidad la celebración o el recuerdo de algo o de alguien, la renovación de nuestros compromisos, o la fiesta de cumpleaños seguro que pocas veces lo haríamos. Y lo necesitamos.
Necesitamos celebrar y recordar y renovarnos periodicamente. Y por eso, aunque tengamos que superar nuestra pereza inicial, y nos moleste lo de «a fecha fija» ,… bienvenida sea esa liturgia del calendario de celebraciones sociales que al fin al cabo es natural como la vida misma* y los humanos la venimos practicando desde la noche de los tiempos…
(*) Y probablemente originada en última instancia por la inclinación del eje de la Tierra, aunque de esto podríamos hablar en otra ocasión.
Muy interesante y coincido (no te acostumbres, jeje) en lo fastidioso pero necesario de las celebraciones programadas.
Me parece muy revelador cómo las culturas van superponiendo celebraciones en las mismas fechas, con diferentes significados. En 25 de diciembre, solsticio de invierno, se celebra el nacimiento de Hermes, Budha, Krishna, Horus, Heracles, Adonis, Dionisio, Zoroastro, Mithra, Tammuz , Osiris, Mitra, Apolo y Jesucristo (de momento). Ya es casualidad….