«Dónde las dan las toman», o eso dicen por ahí…
Hace ya un año que se me ocurrió la brillante idea de regalar «blogs» a ciertos familiares, y la cosa no fue del todo mal, algunos se lo tomaron con más calma, y otros se engancharon a esto de «el bloguear»…
El caso es que el tiempo no perdona y el universo busca el equilibrio, y parece que ahora me toca a mi pasar por el aro…
Puede que dedique este espacio para escribir sobre mis aficiones (que no son pocas), puede que os cuente cosas sobre mis viajes, sobre los libros que vaya leyendo, sobre las películas que vaya viendo, sobre mi kayak…
Puede que lo dedique a algo radicalmente distinto, el caso es que aquí estoy, ante un infinito rollo de papel en blanco en el que escribir.
La eterna historia del cazador cazado, del fotógrafo que de pronto se encuentra ante los flashes… ¡veremos que sucede!
